Ecotips

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Detienen a Kumi por defender el Ártico

Groenlandia.- Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, fue arrestado esta mañana por la marina danesa por escalar a la mayor plataforma petrolera del Ártico, Leiv Eiriksson , para exigir un alto inmediato en las perforaciones en aguas profundas. Durante 90 minutos que permaneció en la plataforma, él solicitó una copia del plan de acción en caso de derrames petroleros en esa región.

A la 6:45 am, tiempo de Groenlandia, una lancha inflable había llevado a Naidoo desde el barco Esperanza de Greenpeace hasta la plataforma, evadiendo el cerco impuesto por la marina danesa que resguarda la zona de exclusión. Luego, Naidoo subió por una escalera de 30 metros que se ubica en una de las patas de la plataforma. El documento solicitado por Naidoo ha sido el centro de atención durante este mes en la campaña que lleva Greenpeace en el Ártico.

Esta acción ocurre una semana después de que Cairn Energy, empresa petrolera que opera la Leiv Eiriksson, obtuvo una medida cautelar en contra de Greenpeace en una corte holandesa, imponiendo una multa de 50 mil euros (170 mil pesos mexicanos) por día a quien infringiera la zona de exclusión. Cairn buscó la medida cautelar después de que 20 activistas de Greenpeace fueran arrestados arriba de la plataforma para detener su operación.

Como la cabeza de la organización internacional, Naidoo se ofreció voluntariamente para escalar la plataforma, él personalmente llevó una nueva petición para que Cairn cancele sus proyectos de explotación de petróleo en el Ártico, junto con 50 mil firmas de apoyo de todo el mundo, en las que se le exige a la compañía que explique cómo manejará un derrame petrolero, del estilo de British Petroleum (BP), pero en el Ártico.

“La carrera por el petróleo del Ártico es una amenaza para el clima y para este hermoso y frágil ecosistema. Sentí que Greenpeace no tenía más opción que regresar y me ofrecí a hacerlo. Cairn está ocultando información y no quiere publicar su plan de acción en caso de derrame en esta región, simplemente porque no se puede operar en caso de un derrame petrolero. Voy a la plataforma para entregarles 50 mil firmas de aquellos que han enviado correos a esta empresa exigiendo que presente dicho plan. No me iré hasta que lo tenga en mis manos”, continuó Naidoo.

“Las personas podrán preguntarse porqué a un africano le importa lo que está pasando en el Ártico. Y es que aquí, un calentamiento sin precedentes podría tener consecuencias muy graves para los más vulnerables al cambio climático alrededor del mundo. El calentamiento del Ártico cambiaría de forma dramática los patrones climáticos a miles de kilómetros de distancia. En algún punto debemos de pintar la raya y decir no más, y yo digo que pintemos la raya al cambio climático aquí y ahora en los hielos del Ártico”, explicó el director de Greenpeace Internacional.

La organización ambientalista ha solicitado en repetidas ocasiones a Cairn que el plan se haga público; así lo demandó en una visita el mes pasado a las oficinas centrales de la petrolera. La empresa afirma que las autoridades de Groenlandia no le permiten publicar el plan, pero Greenpeace ha hecho consultas legales que dejan muy claro que ellos podrían publicarlo fácilmente si quisieran. De hecho, ésta es una práctica normal en la industria y los Lineamientos del Consejo Ártico para el Gas y Petróleo en Mar Abierto dicen claramente que los mecanismos de respuesta ante un derrame petrolero deben estar en operación antes de que comience la perforación, y que los operadores deben de permitir la revisión y comentario público sobre éste documento.

Antes de otorgar la medida cautelar en favor de Cairn, la semana pasada, un juez holandés enfatizó lo peligrosa que resaulta de la perforación petrolera en el Ártico y que era muy extraño que la empresa no haya difundido su plan de acción en caso de derrame.

“El desastre petrolero que ocurrió en el Golfo de México, el año pasado, demostró el gran riesgo que significa perforar en aguas profundas. Capricorn (subsidiaria de Cairn Energy) no ha discutido qué hacer en un caso similar, lo cual sería extremadamente difícil debido a las circunstancias climáticas de la zona que permiten la navegación por sólo unos meses al año debido a la formación de hielo. Una fuga como la de BP podría tener graves consecuencias para las personas, la vida silvestre y el medio ambiente en una región muy grande... El juez de la medida cautelar ha tomado nota de esto y de que Capricorn no está dispuesta a publicar su plan de acción en caso de accidente y derrame petrolero”, señaló Kumi Naidoo.

"Esta es una de las principales batallas ambientales de nuestra época, es pelear por la cordura y en contra de la locura de quienes ven que no hay riesgo alguno en el derretimiento del hielo ártico o en la explotación de las profundidades del Golfo de México. En la medida que los hielos se retraigan, las corporaciones petroleras enviarán sus plataformas gigantescas en búsqueda de combustibles fósiles, metiéndonos a todos nosotros en una situación de riesgo ambiental sin precedentes. Tenemos que detenerlos y esta actividad va encaminada a conseguir un alto a la explotación de aguas profundas, para el bien de nuestro planeta y de nuestros niños", declaró Patricia Arendar, directora ejecutiva de Greenpeace México.

Kumi Naidoo, de 45 años, fue líder estudiantil en el movimiento anti apartheid en Sudáfrica, cuando fue arrestado en varias oportunidades por no acatar las leyes en contra de las movilizaciones, ejercer la desobediencia civil y violar el estado de emergencia. Vivió escondido hasta que fue obligado a exiliarse en el Reino Unido. Es director ejecutivo de Greenpeace Internacional desde 2009. El año pasado estuvo en México para asistir a la 16 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

¡Comprobado! No hubo daño en Cabo Pulmo

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó una verificación en la zona de Cabo Pulmo donde Greenpeace, ciudadanía y otras ONG que trabajan por la defensa de Cabo Pulmo lanzaron el pasado 5 de junio un salvavidas gigante con una leyenda pidiendo el rescate de la zona y determinó que no hay daño alguno al arrecife.

Sin embargo antes de que se realizara esta evaluación la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) había afirmado tajantemente que las organizaciones “atentan directamente contra el arrecife... al arrojar este objeto de plástico ya que este objeto es anclado al fondo del mar”,  por lo que ahora debería rectificar esta información.

“Ahora, las ONG solicitamos a Semarnat haga pública el acta de revisión de Profepa en la que consta que no hubo afectación al área natural protegida”.

“La Semarnat acusó públicamente a Amigos Para la Conservación de Cabo Pulmo (ACCP), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Costa Salvaje, Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y a Greenpeace de dañar el arrecife sin tener ninguna prueba y confundió a la sociedad dando información distinta a la realidad al afirmar que anclamos el objeto cuando esto nunca sucedió y creemos que lo hizo con intención toda vez que no es la primera vez que intenta desacreditar el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil que hemos estado denunciando la falta de congruencia de la Secretaría responsable del cuidado del medio ambiente, al aprobar proyectos depredadores como Cabo Cortés”, afirmó Alejandro Olivera coordinador de la campaña de océanos y costas de Greenpeace México.

Las organizaciones ambientalistas pedimos que ahora la Profepa reconozca públicamente que, como lo muestra el acta de inspección No. 03411 circunstanciada de hechos “no se observaron rastros o daños a la zona de arrecifes y fondo marino, que pudieran ser ocasionados con la colocación del salvavidas”. Además, la inspección que realizó en el Parque Nacional Cabo Pulmo fue por una nota periodística y no debido una denuncia ciudadana como afirmó el delegado de la Profepa en Baja California Sur, Pablo César Tamez.

El acta de inspección fue proporcionada por Profepa a Greenpeace luego de que Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos de Greenpeace se presentara en la delegación para entrevistarse con el delegado.

“El delegado ha mentido en contra de las organizaciones al decir que se hizo un arrastre y que la inspección se llevó a cabo con base en una denuncia ciudadana. La realidad es que esto no ocurrió, ni hubo arrastre ni denuncia”, continuó Olivera.

Adicionalmente y como lo reconoció por escrito CONANP, para la flotación de un salvavidas en Cabo Pulmo no se requiere de autorización previa en materia de impacto ambiental por parte de la Semarnat. De conformidad con la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), la evaluación de impacto ambiental es sólo para obras o actividades que pueden generar un impacto significativo o causar un desequilibrio ecológico.  Las actividades con el salvavidas en Cabo Pulmo no reúnen éstas condiciones.

“Sostener que el flotado de un salvavidas en Cabo Pulmo requiere de autorización previa en materia de impacto ambiental es tanto como suponer que en la bahía de Cabo San Lucas, o en la Bahía de Loreto, ambas áreas naturales protegidas, se requiere de autorización previa para usar salvavidas o embarcaciones. Evidentemente no es el caso, y no se sanciona a nadie por estos hechos lícitos” dijo Agustín Bravo, representante del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) en el Noroeste.

Además, la flotación de un salvavidas en Cabo Pulmo tampoco requiere de concesión de Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT) como sostiene la Profepa. El uso y disfrute puntual, asilado y temporal de la Zofemat, incluyendo para su uso trasladar un salvavidas al mar y luego sacarlo, no tiene restricciones. No es un uso especial.  Éste sería un uso igual al uso que realizan los turistas de la playa y no requiere concesión de Zofemat según dispone la Ley General de Bienes Nacionales y su reglamento.

“Sostener que el traslado de un salvavidas por Zofemat requiere de concesión es tan absurdo, como suponer que cualquiera que traslade su lancha o embarcación cruzando Zofemat requiere de concesión.  Todos los días miles de personas cruzan con embarcaciones sin que a nadie se le exija tener concesión, y sin que Profepa accione en contra de éstas. La propia Profepa y la Conanp realizan éstas actividades de botado de lanchas desde Zofemat sin contar con un destino de Zofemat (el equivalente a la concesión)” continuó Bravo.

El Gobierno Federal se contradice y ataca a Greenpeace así como a otras organizaciones de la sociedad civil buscando desviar la atención de estas denuncias de la sociedad civil. El oficio de “no objeción” NUM PNCP-EXT-093/11 respecto de la actividad del salvavidas, demuestra una descoordinación dentro de la dependencia ya que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas emitió este documento que cuenta con el sello de Semarnat.

“Lo hemos dicho y lo seguiremos repitiendo: cuestionar una actividad de denuncia pública realizada por la comunidad y las organizaciones preocupadas por la inminente amenaza que implica Cabo Cortés, no es tarea ni de Profepa ni de Semarnat, por el contrario, su tarea (que no han cumplido hasta ahora), es garantizar la protección del parque marino y cancelar cualquier proyecto depredador en la zona”,  dijo Alejandro Olivera.

Una vez más, demandamos a la Semarnat hacer su trabajo, es decir, aplicar las normas nacionales e internacionales y en consecuencia no aprobar megadesarrollos turísticos en zonas frágiles y tomar medidas para proteger el medio ambiente, en vez de dedicarse a difamar a organizaciones civiles.

Esta es la segunda vez que Semarnat desvía abiertamente la atención sobre la actuación de las  organizaciones. La primera acusó a CEMDA  y a Greenpeace de haberle negado el acceso a su delegado en Baja California Sur, Marco Antonio González Vizcarra, a una conferencia de prensa en la que también se abordaba el caso de Cabo Pulmo, situación que fue totalmente falsa y así lo hicimos del conocimiento público en su momento.

Petroleros ¡no se aferren!

Puebla, Pue.- Para exigir al sector petrolero y energético que ponga un alto a sus planes de exploración en aguas profundas en búsqueda de hidrocarburos, activistas de Greenpeace enchapopotados se presentaron en la sede donde se realiza el Congreso Mexicano del Petróleo.

Con el mensaje “Ni en el Ártico ni en México… ¡Alto a la exploración en aguas profundas!, la organización ambientalista cuestionó la despreocupación de las petroleras transnacionales y de las autoridades de energía del país, que no parecen aprender de las lecciones que han dejado los derrames petroleros en el Golfo de México, tanto del lado mexicano como del de Estados Unidos, donde  se han registrado derrames que han afectado ecosistemas costeros y marinos, lo que demuestra que la exploración y producción petrolera no puede ser sustentable.

El derrame petrolero de British Petroleum (BP) en el Golfo de México en abril de 2010, en una plataforma de exploración de aguas profundas, demostró que la industria no está preparada para atender una contingencia de esta magnitud. La empresa BP alegó que sólo se vertían mil barriles de crudo al día, sin embargo, la cifra real se estima en por lo menos 62 mil barriles diarios: un total de 4,9 millones de barriles durante los cuatro meses que se tardó en sellar las fugas en el pozo. Hasta ahora, 80 por ciento del crudo del vertido no ha sido recuperado.

Pemex, por su parte, tiene un amplio historial de derrames petroleros en las costas de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Campeche. Ahora, con los planes de exploración de aguas profundas en la búsqueda de hidrocarburos en las costas del Golfo de México, se incrementa la incertidumbre por los daños que puede provocar esta industria del lado mexicano.

Si bien es cierto que la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha emitido y promulgado procedimientos y requerimientos en materia de seguridad industrial para la realización de la exploración y explotación en aguas profundas, aún no existe la experiencia ni la capacidad técnica para hacer frente a un escenario de desastre como el ocurrido en el Golfo en 2010.

“Pemex y las transnacionales petroleras están muy lejos de contribuir al desarrollo y producción de manera sustentable como aseguran en el lema de este congreso. Los derrames de hidrocarburos en el Golfo de México demuestran que la explotación en aguas profundas no es sustentable ni en México, ni en el Ártico”, dijo Beatriz Olivera, coordinadora de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace.

Greenpeace exige a los senadores y diputados que están revisando la Estrategia Nacional de Energía, que no aprueben más proyectos de exploración de esta magnitud y en  vez de ello, el presupuesto se oriente a detonar las energías renovables, cuya participación debería ser del orden del 41 por ciento para 2020 y 75 por ciento para 2050.

“Es mentira que exista un tesoro por descubrir en el Golfo de México, el gobierno mexicano está dilapidando más de 25, 619 millones de pesos en recursos para exploraciones en aguas profundas en los próximos 3 años, que hasta ahora han tenido escaso éxito en cuanto a crudo se refiere, apenas de 33 por ciento. Además el costo de las rentas por cada una de las dos plataformas que actualmente se encuentran en el país, es de alrededor de 500 mil dólares diarios; este dinero bien podría canalizarse a la transición energética, educación, salud o combate a la pobreza” (cuadro 1)”, indicó Olivera

No sólo en México existe incertidumbre ante los riesgos de la explotación petrolera en aguas profundas. Ahora mismo en las aguas del Ártico existe una disputa de las diferentes empresas petroleras que han solicitado permisos a Estados Unidos, Canadá y Groenlandia para poder instalar plataformas y sacar hidrocarburos del fondo marino, sin importar lo remoto de las regiones, las gélidas aguas y el paso continuo de icebergs en la región, todo para hacer frente ante el agotamiento y la declinación de zonas petroleras tradicionales.

Greenpeace denuncia a funcionarios de Semarnat

Porque no podemos permitir la complicidad o la incompetencia de los funcionarios públicos, mucho menos cuando están al frente de áreas de las cuales dependen los recursos naturales de los mexicanos, hoy, en el Día mundial de los océanos Greenpeace presentó un procedimiento de responsabilidad administrativa en contra de dos funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) quienes aprobaron de manera ilegal el proyecto Cabo Cortés y ponen en riesgo al Parque Nacional de Cabo Pulmo, en Baja California Sur. 

“Todos, no únicamente la comunidad, necesitamos que Cabo Pulmo se conserve pues la salud de los océanos es indispensable para la vida” por eso convocamos a los mexicanos a replicar esta denuncia haciéndola  llegar al Órgano Interno de Control (OIC) de la Semarnat a través de internet. Únicamente es necesario ingresar a la página de Greenpeace www.greenpeace.org y entrar a la ciberacción Salvemos Cabo Pulmo, proporcionar nombre y correo electrónico al comienzo y final del escrito y mandar la queja.

La denuncia contra Mauricio Limón Aguirre, subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental, y Eduardo Enrique González Hernández, titular de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), se presentó ante el titular del Órgano Interno de Control (OIC), Luis Armando Ibarrola Covarrubias, por el incumplimiento de facultades y disposiciones previstas en la legislación ambiental aplicables en materia de impacto ambiental por parte de los servidores públicos señalados, al autorizar el proyecto de Cabo Cortés.

Estos servidores públicos realizaron actos contrarios al contenido de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), el Reglamento de la LGEEPA en materia de Impacto Ambiental, el Reglamento de la LGEEPA en materia de Áreas Naturales Protegidas y al Plan de Ordenamiento Ecológico de Los Cabos, entre otros.

Eduardo Enrique González Hernández, titular de la DGIRA expidió un nuevo resolutivo de impacto ambiental relativo al proyecto Cabo Cortés, autorizando nuevamente el incumplimiento de lo establecido en el criterio I.10 del Plan de Ordenamiento Ecológico de Los Cabos, que ordena estrictamente: “No deberá permitirse ningún tipo de construcción en la zona de dunas costeras a lo largo del litoral”.

No obstante, el resolutivo permite a Hansa Urbana, la desarrolladora, que Cabo Cortés construya la dársena de una marina de 490 posiciones exactamente sobre las dunas costeras, lo que contraviene el Plan de Ordenamiento Ecológico Local de Los Cabos.

Al subsecretario de la Semarnat, Mauricio Limón Aguirre, encargado de resolver el recurso de revisión que una persona interpuso en contra del permiso de impacto ambiental de Cabo Cortés emitido por el titular de la DGIRA, se le demanda imparcialidad en sus declaraciones públicas dado que reflejan su apoyo al proyecto turístico autorizado, pese a que debe asumir una postura neutral dado su carácter de juez y parte en el recurso de revisión.

El funcionario denunciado también prefirió dar preponderancia al proyecto turístico sobre el valor e importancia del ANP, al resolver el recurso de revisión en el sentido que se evaluara nuevamente el proyecto aplicando criterios de prevención, mitigación y compensación de los impactos ambientales que “por el sitio de emplazamiento del proyecto podría tener repercusiones sobre el Área Natural Protegida” (p. 14 del resolutivo de la MIA), en vez de declarar la nulidad absoluta del resolutivo, a fin de hacer efectiva la protección del ANP.

“No hay duda que la Semarnat está violando la legislación ambiental, apoya pública e imparcialmente los proyectos aprobados y además trata de desviar la atención del tema atacando a Greenpeace. Es por eso que solicitamos al Órgano Interno de Control finque un procedimiento de responsabilidad a estos funcionarios por violar la legislación y aprobar un proyecto turístico depredador como Cabo Cortés” dijo Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos y costas de Greenpeace.

Esperamos que con esta denuncia se finquen responsabilidades sobre los servidores públicos por poner en riesgo al arrecife de Cabo Pulmo.