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Ignora Semarnat fallo judicial para depredar manglar

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ignoró el fallo del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativo (TFJFA) que anuló una autorización en materia de impacto ambiental que otorgó al megacomplejo turístico inmobiliario Paraíso del Mar en La Paz, Baja California Sur, denunciaron las organizaciones Asociación de Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos y su Hábitat (Aicmmarh), Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Guardianes del Agua A.C. y Greenpeace México.

El permiso viola las normas de protección a manglares (NOM-022) y no contempla que las 500 hectáreas del proyecto se ubican en una zona reconocida como humedal de importancia internacional 1816.
Al tolerar y promover que Paraíso del Mar opere sin autorización ambiental, la Semarnat está poniendo en riesgo un área reconocida internacionalmente por sus valores ambientales, incluyendo ser el hábitat de tiburón ballena y delfín tursión. Los promoventes de este proyecto han presentado dos amparos, los cuales han sido negados por el Poder Judicial Federal.

El Decimoséptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito determinó que no es procedente otorgarle a Paraíso del Mar la suspensión de la sentencia: “...resulta improcedente la suspensión porque de concederse, se provocaría la inaplicación de la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003, lo que expresamente el artículo 124 fracción II inciso g), de la Ley de Amparo, considera un caso en que la suspensión es improcedente porque afectaría el interés social y contravendría disposiciones de orden público”.

No obstante y en desacato a resoluciones judiciales la subsecretaría de gestión para la protección ambiental de la Semarnat comunicó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en febrero pasado, que sigue vigente la autorización ambiental de Paraíso del Mar: “… por lo que en este sentido se advierte que la autorización ambiental de mérito, permanece vigente al día en que se emite el presente proveído, y hasta en tanto se emita sentencia que otorgue o niegue la protección de la justicia federal…."

La Semarnat autorizó en 2005 a Paraíso del Mar la remoción de 1.19 hectáreas de manglar para construir una marina exterior con 500 posiciones de atraque, en un lugar que ahora es reconocido como humedal de importancia internacional al ser sitio Ramsar. También autorizó la construcción de 3,922 unidades residenciales, un desarrollo hotelero con 2,050 cuartos, dos campos de golf de 18 hoyos cada uno.

La adquisición de los terrenos por parte de Paraíso del Mar fue aprobada por el Congreso de Baja California Sur, durante la administración del entonces gobernador Leonel Cota Montaño y se realizó a un costo de 12.85 pesos el metro cuadrado.

Las organizaciones finalizaron haciendo un llamado al Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Elvira Quezada, para que se respete el orden legal que juro obedecer, y al nuevo titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Hernando Guerrero, para que actue sin conflictos de interés clausurando el proyecto Paraíso del Mar por carecer de autorización ambiental.

¿Nuclear? No, gracias

Con el símbolo de radioactividad y el mensaje: "¿Nuclear? No, gracias"; Greenpeace lanzó un llamado a la Secretaría de Energía y a la Comisión Federal de Electricidad para que suspendan los planes de construcción de nuevos reactores nucleares y que en su lugar se impulse de manera ambiciosa la participación de las fuentes renovables, limpias y seguras de energía como la solar y la eólica. 

Desde que inició la alerta nuclear en Fukushima, el pasado 11 de marzo, Greenpeace manifestó su alarma e indignación debido a que las declaraciones de los funcionarios de la administración pública mexicana - Carlos Petersen, subsecretario de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico de la Sener, Juan Eibenschutz, director general de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), y Ricardo Córdoba, subgerente de seguridad nuclear de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)  -, eran de total condescendencia con la energía nuclear y buscaban engañar a la gente asegurando que esta peligrosa opción es la solución al cambio climático.

A raíz de la crisis nuclear en Fukushima, la mayoría de los países con tecnología nuclear están replanteando qué hacer con sus centrales. Japón está pensando en dejar de lado su plan nuclear y optar por las fuentes renovables de energía, como la solar. Es necesario que esta reconsideración también se dé en México, donde hoy las energías limpias están subestimadas y no tienen un peso importante en los planes oficiales de generación de energía. Lo que está ocurriendo en Japón es un doloroso recordatorio de que la energía nuclear no es una opción.

Los riesgos y accidentes vinculados a la operación de centrales nucleares obligan a México a reorientar su política energética y enfocarla hacia el aprovechamiento de opciones renovables, limpias y seguras de energía que tienen un gran potencial para desarrollarse en el país. El gobierno federal debe repensar su intención de aumentar la capacidad nuclear del país por los riesgos ambientales y de salud pública que implican, y redirigir sus esfuerzos a moderar el crecimiento del consumo energético y sustituir las energías sucias, como la nuclear y el petróleo, por aquellas que son verdaderamente limpias y seguras.

La industria pronuclear asegura que este tipo de energía es la ruta para enfrentar el cambio climático. Esto, sin embargo, es falso. El aporte que la energía nuclear puede hacer a la lucha contra el cambio climático es mínima y la inversión enorme. Duplicar el número de reactores que hoy funcionan en el mundo -alrededor de 450- para el año 2030 apenas reduciría en 5 por ciento la emisión de gases de efecto invernadero que ocasionan el cambio climático, además de que la inversión requerida ascendería a entre 2 y 3 billones de dólares.  Además de eso, esta energía es altamente peligrosa por el tipo de residuos que genera y los riesgos de accidente que le son inherentes.

Para conocer el potencial de generación de energía de México con fuentes renovables, en comparación con la nuclear y el petróleo, Greenpeace elaboró en 2010 el informe Energy [R]evolution. A sustainable energy outlook ([R]evolución Energética, escenario para México), en el que explica los beneficios de transitar hacia las energías renovables, generando empleos, para disminuir las emisiones de GEI hacia 2020.

Greenpeace exige a las autoridades frenar totalmente toda intención de aumentar el número de reactores nucleares en México. Los mexicanos no queremos una energía sucia, peligrosa, cara y cuyos daños son irreversibles. ¿Nucleares? No, gracias.

Punto Verde en Expo Green de la FARQ

El día 29 de marzo el Grupo Local Greenpeace Monterrey participó en Expo Green, evento organizado por el grupo estudiantil Acciones Verdes de la Facultad de Arquitectura de la UANL.
 
En este evento, donde participan diversas organizaciones ambientalistas e instituciones, los voluntarios del Grupo Local dieron a conocer las diversas campañas en las que actualmente trabaja Greenpeace, así como información sobre las diferentes formas de colaborar con la organización.
 
Durante el “Punto Verde” también  se invitó a la comunidad estudiantil para que tomen acciones en favor del medio ambiente, teniendo una gran aceptación por parte de alumnos y profesores. Tanto los organizadores del evento como las organizaciones asistentes no dudaron en mostrar su apoyo a Greenpeace.

Y Libia...

Greenpeace condena el uso de la fuerza en contra de manifestantes pacíficos y civiles en las crisis en el Medio Oriente y en Magreb. Vemos con admiración la multitud de ejemplos de activismo pacífico llevado a cabo por los manifestantes, que concuerdan con nuestra convicción del derecho a la protesta pacífica.

Greenpeace expresa su profunda preocupación por la actual intensificación militar de la crisis en Libia, viéndola como un peligroso precedente de que el mundo se dirige hacia un futuro en el cual los conflictos por recursos pueden volverse más frecuentes y amenazantes para la seguridad internacional.

Greenpeace resalta el intenso involucramiento de los poderes militares occidentales en la crisis de Libia. Al respecto, consideramos que el papel de Libia en la economía energética europea y los cambios potenciales en el suministro que esta región podría sufrir son la clave para entender esta promoción de la intervención militar.

Greenpeace prevé el alza de los precios globales del crudo como resultado de la crisis en Libia, en medio de la especulación sin restricciones del mercado, lo que evidencia a la fragilidad de la petroeconomía global.

La situación en Libia, en un contexto de cambio climático, y el desastre nuclear Japonés son recordatorios proféticos de la necesidad de una transición rápida hacia sistemas seguros de energía renovable respaldados por grandes mejoras en la eficiencia del uso de la energía.