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El a, b, c de lo que tú puedes hacer. Cada pequeño paso, cada acto que llevamos a cabo en nuestra vida diaria, tiene un impacto en nuestro mundo.

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Mayorga, ¡escucha y actúa!

Con un teléfono de 3 metros de altura, Greenpeace se instaló frente a las oficinas del titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Francisco Mayorga, para asegurarse que no ignore el mensaje del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación -Olivier De Shutter- quien recomendó a las autoridades mexicanas reinstalar la moratoria a la siembra de maíz transgénico en nuestro país.

Foto: Iván Castaneira / Greenpeace
El representante de la ONU convocó a Mayorga a escuchar el informe de su visita a México en el que evaluó, entre otros temas, las implicaciones de sembrar organismos genéticamente modificados en el campo mexicano, pero Mayorga no consideró trascendente acudir a la presentación de dicho informe.
Por ello activistas de Greenpeace y ciudadanos mexicanos llegaron a la sede de la Sagarpa con sus propios teléfonos celulares para exigir, al unísono, que escuche y actúe conforme a lo recomendado por la ONU, es decir, que prohíba la siembra de maíz transgénico. Los manifestantes acompañaron la protesta con batucada y sonido que repitió reiteradas veces el mensaje del Relator.
Así mismo, desde Aguascalientes, Jalisco, Sinaloa, Chihuahua, Xalapa, Puebla, Nuevo León, Monterrey, Hidalgo, Colima, Yucatán, Querétaro, Estado de México y Michoacán, los ciudadanos llamaron por teléfono a Mayorga para recordarle sus obligaciones con los mexicanos y no con las empresas promotoras de transgénicos que ponen en riesgo la red alimentaria.
Dentro de las observaciones de De Shutter resalta que el cultivo de maíz transgénico en México constituye un grave riesgo para la biodiversidad de las variedades nativas de maíz, dados los efectos desconocidos del maíz modificado genéticamente en el maíz nativo.
Ante este hecho el relator recomendó al gobierno federal que se realice un análisis independiente del efecto ecológico, agronómico, social y económico de los cultivos genéticamente modificados con los que se está experimentando sobre el terreno, mejore el acceso a la información al respecto y estudie la posibilidad de volver a declarar la moratoria de los experimentos sobre el terreno y del cultivo con fines comerciales de maíz transgénico.
La recomendación de De Schutter se fundamenta en la obligación jurídica que tiene el gobierno mexicano de respetar, proteger y hacer efectivo el derecho a una alimentación adecuada según lo dispuesto en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como por mandato de la reciente reforma constitucional que mandata la protección de dicho derecho.
Los cultivos transgénicos son el máximo exponente de un modelo de agricultura que ha demostrado no ser sostenible a largo plazo, el modelo industrial, que está agotando los recursos naturales y que es uno de los principales causantes del cambio climático por sus grandes emisiones de gases de efecto invernadero (17 al 32 por ciento  a nivel global), no ha logrado combatir el hambre en el mundo. Por otro lado el derecho de propiedad intelectual de las semillas transgénicas plantea una gran dependencia de los campesinos hacia las empresas que detentan la patente de las semillas así como el riesgo de endeudamiento de los pequeños agricultores, señaló Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.
Al final de la demostración, Aleira Lara, representante de Greenpeace México, fue recibida por Francisco Mayorga. Con esta reunión logramos transmitir el mensaje del relator de manera directa, ahora sólo falta que Sagarpa actúe para proteger el maíz.

Peligra pureza de miel mexicana

Osos mieleros y abejas indignadas, que portaban mensajes con la leyenda: “No transgénicos en nuestra miel” encabezaron la protesta de organizaciones de apicultores, empresarios y ambientalistas que demandan la anulación de las autorizaciones de siembras de soya transgénica en 30 mil hectáreas en la Península de Yucatán.
Frente a las oficinas de la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (Sagarpa), los manifestantes dieron a conocer la demanda de amparo presentada ante los juzgados de Distrito en materia administrativa contra la autorización de siembra de soya transgénica otorgada a la empresa Monsanto en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, debido a que implica un grave riesgo de contaminación para la miel que se produce en la región.

No transgénicos en nuestra miel. Foto: Prometeo Lucero / Greenpeace.

Dicha concesión, otorgada el 17 de junio de 2011, afecta la importante producción de miel en los estados de la Península de Yucatán, 98 por ciento de la cual  se exporta a la Unión Europea.
La alerta se incrementó cuando el 6 de septiembre del mismo año, el Tribunal de Justicia europeo determinó que la incorporación de polen transgénico daba lugar a que la miel y otros complementos alimenticios deban ser sometidos a previa autorización antes de ser comercializados. Cabe destacar que en varios países de Europa se ha prohibido la venta y consumo de productos elaborados o contaminados con transgénicos.
Pablo Duarte, coordinador de la Unorca-Yucatán señaló que “el flujo del polen transgénico representa un estigma en la calidad de la miel mexicana poniendo en riesgo una de las pocas ventajas comparativas con las que cuenta nuestro país dentro del mercado global”.
Por su parte, Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México puntualizó: “si las autoridades mexicanas siguen permitiendo la liberación de transgénicos al medio ambiente arruinarán por completo al sector apícola, que es fundamental para la agricultura y los ecosistemas. Este caso nuevamente demuestra que una agricultura que busque productos de calidad no es compatible con el modelo de los cultivos transgénicos”.

Boletín Informativo / Septiembre 2011

Se acerca el día donde celebramos el maíz en México, en el boletín de septiembre hablamos sobre este grano considerado sagrado por su vital importancia en muchas comunidades de nuestro país.

Greenpeace te reta: ¡Limpia tu alacena... de transgénicos!

¿Tienes idea de cuántos transgénicos consumes? Seguramente no porque las etiquetas de los productos no te lo informan. Pero ahora Greenpeace pone a tu alcance una reveladora aplicación para descubrir que tan bajo o alto es tu consumo de productos que son o contienen ingredientes genéticamente modificados.

Sólo tienes que ingresar por internet a la aplicación Limpia tu alacena a través de la siguiente dirección: www.greenpeace.org/mexico/limpiatualacena

Elige las marcas de los productos que consumes de manera regular y automáticamente el programa te dirá si es transgénico o una opción verde, saludable y que proviene de una agricultura social y ambientalmente justa.

Se trata de una herramienta interactiva en la que se puede ingresar cuántas veces se desee e ir eliminando virtualmente del carro de mandado tantos productos como hayas sacado de la lista de compras en la vida real. Tu récord de consumo de transgénicos y/o verdes se irá registrando cada que ingreses y podrás compartirlo a través de las redes sociales.

Con Limpia tu alacena estamos dando continuidad a nuestra campaña Y tú...¿sabes lo que comes? a través de la cual hemos repartido más de 100 mil guías de transgénicos y consumo responsable. Ya informamos a la gente qué es un transgénico, cómo afecta su salud, al campo, al medio ambiente y en qué productos están; ya dimos alternativas para un consumo sustentable. Ahora los estamos invitando a pasar a la acción, el reto es eliminar realmente estos productos de nuestra alacena, aseveró Aleira Lara coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.

Actualmente los ciudadanos estamos frente a una gran oportunidad que no debemos desaprovechar gracias a que después de 20 años de presión de organizaciones de consumidores, los  países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) autorizaron el etiquetado de alimentos transgénicos a través de las directrices del Codex alimentario.

Con este cambio países como México no tendrán restricciones para exigir el etiquetado de alimentos ni enfrentarán demandas por la OMC acusados de imponer barreas al comercio.

Ahora tenemos mejores condiciones para que el gobierno mexicano presione a las empresas a que etiqueten sus productos y nos informen si nuestros alimentos son o no transgénicos. Es un derecho que tenemos los consumidores y el gobierno mexicano no puede seguir negándonoslo, sobre todo cuando se trata de alimentos que no han sido evaluados correctamente y que han sido señalados por sus posibles efectos dañinos para la salud humana y animal, como la afectación de hígado, riñones, al aparato reproductivo, así como el surgimiento de nuevas alergias.

Exijamos con nuestras compras, saquemos a los transgénicos de nuestro campo, de nuestra mesa, ¡limpiemos la alacena!

100 mil Guías de transgénicos en manos de la gente

Con la pregunta Y tú… ¿sabes lo que comes?, Greenpeace lanzó en marzo pasado su Guía de transgénicos y consumo responsable, que analiza 320 productos de consumo común entre los mexicanos, de los cuales 186 no garantizan estar libres de transgénicos.

La Guía da a los consumidores las herramientas y la información necesaria para que ejerzan su derecho a elegir lo que llevan a sus mesas y a proteger su salud.

En estos 3 meses, la Guía de transgénicos y consumo responsable, fue repartida y promocionada en las ciudades de Sinaloa, Chihuahua, Puebla, León, Tlaxcala, Guadalajara, Xalapa, Pachuca, Monterrey y Distrito Federal. Hasta este momento, un total de 65 mil guías impresas han sido repartidas, además de que la versión electrónica ha tenido más de 36 mil descargas, sumando más de 100 mil ejemplares en manos de ciudadanos preocupados por tener alimentos saludables.

Esta difusión no hubiera sido posible sin el apoyo donado de Fundación MVS y de MVS Radio, que transmitió 588 spots durante 98 días a través de sus radiodifusoras en todo el país.

Otros apoyos fundamentales los tuvimos en: el estudio de grabación y diseño de audio de Cuadrilátero; la locución de Alexis Matienzo y el desarrollo del diseño editorial, la estrategia de medios, la creación del logotipo y los artes de la agencia RT Publicid.

Cabe señalar que la labor de difusión se llevó a cabo a través de conferencias de prensa, presentaciones al público, una campaña publicitaria en radio, prensa, espectaculares, a través de diversas técnicas de guerrilla (que nos llevaron lo mismo a los cruceros de grandes avenidas en horas pico que a casetas en diversas carreteras y estaciones del metro en horas pico), de promoción en las redes sociales y de boca en boca.

Greenpeace agradece la solidaridad y el apoyo desinteresado de quienes participaron en esta campaña, pues fueron fundamentales para obtener estos resultados en tan corto plazo.


Descarga tu Guía de transgénicos y conoce más sobre este tema

¿Y tú sabes lo que comes? ¿Y tú sabes lo que comes?

Malos manejos de Sagarpa en Chihuahua

Chihuahua, Chih.- Greenpeace se suma a la denuncia del Frente Democrático Campesino (FDC) en contra de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), órgano desconcentrado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), por la falta de aplicación de 7 millones de pesos por Aserca-Sagarpa en el programa de apoyos a la comercialización de frijol.

La organización destacó el mal desempeño y el incumplimiento de Aserca-Sagarpa con los campesinos del FDC. La no entrega de recursos a los campesinos pobres evidencia, una vez más, la falta de voluntad política de los funcionarios de dicha instancia a reactivar la producción campesina en aras del fortalecimiento de grandes empresas intermediarias, obstaculizando precios justos y alimentos sanos para los consumidores.

Como parte de su campaña “Y tú… ¿sabes lo que comes? Greenpeace urge a los tomadores de decisiones a rectificar su política agroalimentaria y a cumplir las demandas del FDC. De no hacerlo, la Sagarpa lo que estará haciendo es sacrificar a los campesinos mexicanos y entregar los recursos alimentarios de la nación a las grandes empresas intermediarias, tal como lo ha hecho con las empresas trasnacionales dueñas de semillas transgénicas.

El apoyo de mil 500 pesos por tonelada de frijol comprometido por Aserca se proporcionó únicamente a las grandes empresas comercializadoras, varias de las cuales son fantasmas. Los campesinos pobres de Chihuahua, que pusieron el 28 por ciento de la leguminosa acopiada, no han recibido ningún apoyo.

Lo que acontece en Chihuahua es una muestra de la política agroalimentaria del país, social y ambientalmente injusta. En similar o peor situación se encuentran miles de productores de frijol de los estados de Durango y Zacatecas, así como otros productores de maíz, sorgo, trigo y algodón de otras entidades federativas. Aserca-Sagarpa ha dirigido sus apoyos a las grandes empresas, en perjuicio de los pequeños productores y sus pequeñas empresas organizadas para evitar intermediarios que favorezcan precios justos y alimentos campesinos sustentables para los consumidores.

Demandas del FDC:
  1. En tanto Aserca-Sagarpa no pague, que el gobierno del estado entregue los 7 millones de pesos a los campesinos perjudicados dada la urgencia de la situación.
  2. Que sistemáticamente los apoyos se entreguen primero a las empresas campesinas de comercialización y luego a las grandes empresas, dejando fuera a las empresas “de papel” o fantasmas.
  3. Que Aserca-Sagarpa entregue los padrones completos de los beneficiarios de los apoyos a la comercialización en el estado de Chihuahua.
  4. Que la Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior de la Federación inicien sendas auditorías para investigar la manera como Aserca-Sagarpa distribuye sus apoyos, detecte las irregularidades y se proceda en consecuencia contra quienes resulten responsables.

Pide ONU a México moratoria para siembras de transgénicos

Al terminar su misión en México, Olivier De Schutter, Relator Especial sobre el derecho a la alimentación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), llamó al gobierno mexicano a imponer una nueva moratoria a la experimentación y la introducción de maíz transgénico en campos de cultivo de nuestro país. 

“La introducción de maíz transgénico en México plantea una grave amenaza para la biodiversidad agrícola, un recurso crucial en el futuro frente a las amenazas y cambios impredecibles causados por el cambio climático. A largo plazo, la mejora continua de las variedades criollas mediante las prácticas de los agricultores como el almacenaje, resiembra e intercambio de semillas que mejor se adapten a los entornos específicos, son cruciales para una protección efectiva contra lo impredecible", dijo De Schutter, que estuvo en México del 13 al 20 de junio de este año.

El relator subrayó que la introducción y propagación de maíz transgénico en México no beneficiaría más a los agricultores, puesto que los llevaría a depender de manera progresiva de los proveedores de semillas, protegidos por los derechos de propiedad intelectual, que hacen a la agricultura excesivamente cara.

En vez de ello, propuso una nueva reforma agraria (después de la de 1917 y la de 1992) que se centre en los pequeños productores y busque la ampliación de técnicas agroecológicas. Sugirió comenzar por políticas de desarrollo agrícola en favor de los pobres.

“Las políticas actuales favorecen a los estados más ricos, a los municipios más ricos y a los productores más ricos. Un sesgo inaceptable en un país en donde el 80% de agricultores cuentan con menos de 5 hectáreas y los últimos datos indican que el 10% de los productores más pobres reciben sólo el 0,1% del programa agrícola 'Ingreso objetivo', mientras que el 10% recibió el 80%”, criticó De Schutter.

Al considerar el problema de subnutrición y sobrenutrición de nuestro país, el relator enfatizó en la necesidad de adoptar una estrategia que combata la pobreza rural y las dietas inadecuadas, a través de programas que incrementen los ingresos de los pequeños productores y que aseguren la provisión de alimentos frescos para los consumidores.

Regios ¡van por una alimentación libre de transgénicos!

Cerca de un centenar de ciudadanos regiomontanos acudieron por su Guía de transgénicos y consumo responsable a la presentación de este documento realizada en la capital de Nuevo León por Greenpeace en compañía de representantes del grupo Compra solidaria y de Tierra Orgánica.

Estudiantes, madres de familia, ciudadanos de a pie preocupados por saber qué es lo que comen diariamente y en búsqueda de opciones de alimentos naturales, locales y libres de transgénicos se llevaron su Guía y gustosos compraron las tortillas y gorditas elaboradas por don Juventino Saldaña en su comunidad y las que intenta comercializar a través de su grupo de Compra solidaria aun ante la falta de espacios de venta y a contracorriente de los grandes centros comerciales.

“Yo soy madre de familia y me inicié en la búsqueda de alimentos sanos movida por la preocupación de lo que le estaba dando a mis hijas y las implicaciones que esto tendría para su salud. No es fácil cambiar de hábitos, a veces me dicen que soy una mamá mala porque no las dejo comer lo que comen otros niños pero me siento con ellas y les explico que no soy mala que sólo quiero garantizar su salud y la de las futuras generaciones” comentó Rocío Cruz de Tierra orgánica.

Tras explicar qué son los transgénicos y porque su consumo representan un riesgo para la salud humana, la biodiversidad, para nuestra base alimenticia que es el maíz y para el campo mexicano y los campesinos, Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace, llamó a los asistentes a reconfigurar sus hábitos de consumo y preferir alimentos locales y libres de trangénicos en lugar de aquellos productos industrializados que contengan o puedan contener al menos un derivado de cultivos genéticamente modificados de maíz, soya, algodón o canola.

“En esta Guía les decimos qué alimentos tienen o no transgénicos y dónde y cómo practicar un consumo responsable que fortalezca espacios como los mercados orgánicos y tiendas locales” abundó Lara.

La Guía de transgénicos y consumo responsable que presentó Greenpeace ofrece información sobre cuales productos tienen o no transgénicos.

“Por ejemplo estamos alertando sobre la presencia de OGM en alimentos de marcas como Bimbo, Coca cola y Nestlé que diariamente llegan a nuestras mesas”, indicó Aleira Lara.

De 320 productos revisados, 186 están en la lista de transgénicos y fueron ubicados en esa categoría porque las empresas no respondieron a Greenpeace sobre la calidad de sus productos o porque no brindan garantías de que sus ingredientes no contengan transgénicos o sus derivados. Afortunadamente, también entre los productos industrializados es posible encontrar marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional y Santa Clara, entre otros, que certificaron que son libres de transgénicos y forman parte de los 134 productos de la lista verde de la Guía.

Descarga la Guía y conoce más de este tema

Y en Monterrey... ¿saben lo que comen?

Te invitamos a la presentación de la Guía de transgénicos y consumo responsable, donde también realizaremos un cine debate con la proyección del documental "Food, Inc." y contaremos con la participación de Aleira Lara, campañista de Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace México.

¡Ven por tu guía y conviértete en un consumidor responsable! Entrada libre


En León, ¿comen transgénicos?

En el marco de la Feria Nacional del Libro, en León, Guanajuato, se presentó la Guía de transgénicos y consumo responsable.

Más de 250 personas fueron alertadas sobre la presencia de transgénicos en diversos alimentos industrializados de marcas de gran consumo como Bimbo, Coca cola y Nestlé, que llegan diariamente a sus mesas.

Para su elaboración, Greenpeace revisó 320 productos, de los que 186 están en la lista de transgénicos porque contienen o pueden contener al menos un derivado de cultivos transgénicos de maíz, soya, algodón o canola; y fueron ubicados en esa categoría porque las empresas no respondieron a Greenpeace sobre la calidad de sus productos o porque no brindan garantías de que sus ingredientes no contengan transgénicos o sus derivados.

Afortunadamente entre los productos industrializados es posible encontrar marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional y Santa Clara, entre otras, que certificaron que 134 productos son libres de transgénicos y conforman la lista verde de la Guía.

Además, en Guanajuato los consumidores cuentan con espacios donde se pueden adquirir alimentos orgánicos y libres de transgénicos, como Bee Natural, el Tianguis orgánico de San Miguel de Allende y las sucursales de Vía orgánica. Estos mercados son ejemplo de que sí es posible transitar hacia una forma de consumo más responsable y sustentable, con base en alimentos provenientes de una agricultura ecológica que no representan ningún riesgo para la salud, contrario a lo que sucede con los transgénicos, que pueden encontrarse en productos industrializados.

Diversos estudios de laboratorio muestran que la alteración de los genes de las semillas pueden llevar a la producción de nuevas toxinas y la nueva proteína producida por el gen externo puede provocar alergias. Otros estudios sugieren que el consumo de transgénicos puede alterar la fertilidad de los consumidores. Por ello, es de vital importancia que no se permitan nuevas solicitudes para siembras experimentales de maíz transgénico, sobre todo en estados como Guanajuato, que cuenta con una importante presencia de razas de maíz: tuxpeño, celaya, cónico, cónico norteño, chalqueño, elotes cónicos, elotes occidentales, reventador, maíz dulce, mushito, fasciado, las cuales forman parte fundamental de la alimentación de los mexicanos y de la riqueza genética del país.

Por ello, es urgente la protección de las principales semillas que alimentan a la humanidad. No podemos permitir que empresas como Monsanto monopolicen semillas tan importantes como el maíz. La industria de los transgénicos pretende controlar la  producción de alimentos del planeta y vuelve a sus compradores dependientes de las empresas.

Como productores y consumidores debemos exigir al gobierno mexicano la prohibición del maíz transgénico altamente contaminante de variedades de maíz convencional, nativo y orgánico, de nuestra red alimentaria.

Tlaxcala, ¿sabes lo que comes?

Greenpeace llegó a Tlaxcala para presentar la Guía de transgénicos y consumo responsable y alertar a los consumidores sobre la presencia de transgénicos en diversos alimentos industrializados de marcas como Bimbo, Coca cola y Nestlé, entre otras.

La Guía, revisa 320 productos de los que 186 están en la lista de transgénicos porque contienen o pueden contener al menos un derivado de cultivos transgénicos de maíz, soya, algodón o canola. Las empresas que no respondieron a Greenpeace sobre la calidad de sus productos o que no brindan garantías de que sus ingredientes no contengan transgénicos o sus derivados, fueron ubicadas en la categoría de productos transgénicos.

Afortunadamente, entre los productos industrializados es posible encontrar marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional y Santa Clara, entre otros, que certificaron que son libres de transgénicos y forman parte de los 134 productos de la lista verde de alimentos que está incluida en la Guía.

En el Mercado Alternativo de Tlaxcala y el Mercado Alternativo de Apizaco, los consumidores pueden adquirir alimentos que proceden de comunidades cercanas, donde se practica una agricultura ecológica que no representa ningún riesgo para la salud, demostrando que sí es posible transitar hacia una forma de consumo responsable y sustentable, contrario a lo que sucede con los transgénicos. Diversos estudios de laboratorio muestran que la alteración de los genes puede llevar a la producción de nuevas toxinas; la nueva proteína producida por el gen externo puede provocar alergias; y nuevos estudios sugieren que el consumo de transgénicos puede alterar la fertilidad de los consumidores.

Tlaxcala, zona libre de transgénicos

Tlaxcala es el primer estado del país en contar con una ley de protección de maíces nativos, frente a los numerosos casos de contaminación con transgénicos registrados en el país. Proteger al maíz en su centro de origen es estratégico para los campesinos y campesinas de México. Aunado a ello los campesinos del estado son apoyados y capacitados tanto por el grupo Vicente Guerrero, como por el Programa de Intercambio, Diálogo y Asesoría en agricultura Sostenible y Soberanía Alimentaria (PIDASASSA). Tlaxcala cuenta con un importante número de razas de maíz: el arrocillo, que se utiliza para elaborar atole; el chalqueño, empleado en la elaboración de tortillas, tamales, antojitos y elotes; el cacahuacintle, utilizado para preparar panecillos y gorditas, por mencionar algunos.

Las personas interesadas en obtener la Guía de transgénicos y consumo responsable pueden acudir al Mercado Alternativo de Tlaxcala, que se ubica en el Parque San Nicolás, de la ciudad de Tlaxcala, los días viernes de 7:00 am a 14:00 pm horas. También pueden asistir al Mercado Alternativo de Apizaco, que se localiza en Canchas de San Martín, en Apizaco, los miércoles de 7:00 am a 14:00 pm horas. Además pueden descargar la Guía de: www.ytusabesloquecomes.org.

En Puebla tienen derecho a comer alimentos libres de transgénicos

Greenpeace alertó a los habitantes de la ciudad de Puebla sobre la presencia de transgénicos en diversos alimentos industrializados de marcas de gran consumo como Bimbo, Coca cola y Nestlé que diariamente llegan a sus mesas.

Al presentar la Guía de transgénicos y consumo responsable de Greenpeace en la capital de este estado, Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos indicó que de 320 productos revisados, 186 están en la lista de transgénicos porque contienen o pueden contener al menos un derivado de cultivos transgénicos de maíz, soya, algodón o canola; porque las empresas no respondieron a Greenpeace o porque no brindan garantías de que sus productos no contengan ingredientes transgénicos o sus derivados.

Afortunadamente incluso entre los productos industrializados es posible encontrar marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional y Santa Clara, entre otras, que certificaron que 134 productos son libres de transgénicos y conforman la lista verde de la Guía.

Mejor aún es que en Puebla, centro de origen del principal alimento para los mexicanos: el maíz y que cuenta con 15 razas de este grano, existen alternativas de producción y comercialización de semillas, granos, frutas y otros alimentos y productos naturales.

La Guía cuenta con cerca de una decena de lugares como la Cooperativa Tosepan, el grupo cooperativo Quali y el Tianguis Alternativo de Puebla donde los poblanos pueden adquirir alimentos locales y en apoyo de las mismas comunidades como ejemplo de que es posible transitar hacia una forma de consumo más responsable y sustentable, a base de alimentos provenientes de una agricultura ecológica que no representan ningún riesgo para la salud al contrario de lo que sucede con los transgénicos de los cuales diversos estudios de laboratorio muestran que la alteración de los genes puede llevar a la producción de nuevas toxinas; la nueva proteína producida por el gen externo puede provocar alergias (5); y nuevos estudios sugieren que el consumo de transgénicos puede alterar la fertilidad de los consumidores.

“Queremos productos NO trangénicos, por eso el Tianguis Alternativo se declara en contra de las semillas genéticamente modificadas, en especial del maíz, ya que estamos a favor de la conservación de maíces criollos, que son base fundamental de nuestra alimentación y nuestra cosmovisión; es una forma de vida, de ver el mundo y los que habitamos en él”, declaró Rocío García Bustamante, especialista en desarrollo sustentable y medio ambiente, fundadora y gestora del Tianguis Alternativo de Puebla.

“Como consumidores estamos a favor del etiquetado de los productos transgénicos para garantizar la libertad de elección a la hora de la compra. Queremos el derecho de alimentos sanos, seguros y soberanos, y encontramos en esta Guía una herramienta para la toma de decisiones de compra. Como productores exigimos el derecho a conservar nuestras semillas, a tener acceso a ellas. No queremos riesgos de contaminación con transgénicos. La conservación de nuestros maíces es parte de nuestra vida, así como de nuestro patrimonio presente y futuro”, concluyó, García.

Tras recordar que en el Valle de Tehuacán, concretamente en Coxcatlán, se dio la domesticación del maíz hace poco más de siete mil años. Ricardo Pérez Avilés, coordinador del departamento universitario para el Medio Ambiente, ICUAP-BUAP,  comentó sobre la relevancia de Puebla como centro de origen y diversificación del maíz en México.
 
“Lo importante es que hoy, ocho mil años después, los herederos de aquel patrimonio siguen cultivando maíz.
En poco más de 289 mil unidades de producción en Puebla se siembra maíz, comprendiendo 545 mil hectáreas y produciendo 676 mil toneladas.  El campesino poblano, a contracorriente es un productor importante de maíz, principal alimento de los mexicanos”, explicó Pérez Avilés.

“Por todas las razones expuestas: los posibles riesgos a la salud, los impactos ambientales de sembrar transgénicos y los impactos sociales de enriquecer a las grandes cadenas de intermediarios en lugar de apoyar a nuestros productores locales, es importante que hagamos un consumo responsable, que nos preguntemos qué estamos comiendo, de dónde provienen nuestros alimentos, dónde los estamos comprando y que reconfiguremos nuestros hábitos alimenticios, para eso queremos poner la Guía de transgénicos y consumo responsable en sus manos” concluyó Aleira Lara.

Quienes estén interesados en tener una Guía podrán acudir por ella los días 15, 22 y 29 de mayo al Zócalo de San Pedro Cholula de 15:00 a 16:00 horas.

También pueden descargar la Guía completa en la dirección www.ytusabesloquecomes.org

En Veracruz, hay alternativas para un consumo responsable.

Al menos nueve sitios conforman el directorio de comercios en el estado de Veracruz en los cuales se puede acceder a productos alimenticios cultivados de manera sustentable, provenientes de una producción local y que no son ni utilizan insumos transgénicos en su elaboración.

Casa Verde, Eco tienda Tochtli, La Semilla orgánica, el mercado ecológico Ocelotl, son algunos ejemplos de estos sitios contenidos en la Guía de transgénicos y consumo responsable de Greenpeace. Al presentar junto con esta organización la Guía que alerta a los consumidores veracruzanos sobre la posible presencia de productos transgénicos en diversos alimentos industrializados que diariamente llegan a sus mesas, Francisco Romo Villaseñor, representante del tianguis orgánico de Coatepec resaltó que los alimentos transgénicos van en contra de la soberanía alimentaria de los pueblos mientras existen alternativas ambiental y economicamente sustentables, como en Xalapa y Coatepec donde están dos tianguis orgánicos que cada semana proporcionan alimentos saludables a los consumidores.

"Hay alternativas y los consumidores debemos aprovecharlas, hacer que crezcan y gestionar más espacios de contacto directo con los productores", dijo Romo.

“Cuando los ciudadanos contamos con información, tenemos también el poder de decidir qué es lo que comemos y los consumidores podemos y debemos ejercer nuestro derecho a que no haya alimentos modificados genéticamente en nuestra despensa”, señaló Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeae México.

Lara abundó que es importante que los ciudadanos exijamos la protección a nuestra alimentación a través de la prohibición de siembras de maíz transgénico en el campo mexicano. La creación de redes de productores y consumidores es una alternativa para acceder a alimentos sanos y sin transgénicos, a la vez que se fortalecerá la producción interna de alimentos y con ello defenderemos nuestra soberanía alimentaria”, concluyó Lara  e invitó a los ciudadanos a hacer un consumo responsable, a preguntarse qué están comiendo, de dónde provienen los alimentos, dónde los están comprando y a que reconfiguren sus habitos alimenticios.

Para eso ponemos la Guía en sus manos: Pueden acudir por ella el próximo sábado 23 de abril, de 10 a 12 horas al tianguis orgánico de Coatepec, ubicado en la casa de la Cultura en Jiménez de Campillo esquina Constitución, en Coatepec, Veracruz; o el domingo 24 de abril, de 10 a 12 horas al tianguis orgánico de Xalapa, Clavijero 24, col. Centro, Xalapa.

¡Ah, Chihuahua! Mira lo que comes


Para alertar a los consumidores chihuahuenses sobre la posible presencia de productos transgénicos en diversos alimentos industrializados que diariamente llegan a sus mesas, Greenpeace presentó la Guía de transgénicos y consumo responsable y los invitó a exigir que no haya alimentos modificados genéticamente ni en su mesa, ni en su campo.

En Chihuahua, el estado con mayor diversidad de maíz -23 de las 59 razas existentes en México- Greenpeace recalcó que las siembras experimentales de maíz transgénico son parte de un modelo agrícola y alimenticio que las empresas nos quieren imponer a costa de impactos al medio ambiente y a nuestra salud.

Nadie garantiza que el consumo de alimentos transgénicos sea seguro a mediano y largo plazo para los consumidores. Por otro lado, los transgénicos tampoco son la solución a la crisis alimentaria y por ello decimos NO a las siembras de maíz transgénico y NO a los productos alimenticios que utilizan insumos transgénicos en su producción”, acusó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.

"De no marcar un claro rechazo a los transgénicos en nuestra alimentación y permitir la comercialización de maíz transgénico en nuestro país la red alimenticia de los mexicanos se contaminará e imposibilitará a los productores que queremos producir con maíz convencional o nativo lo sigamos haciendo. No se ha demostrado que las semillas transgénicas produzcan más, resistan mejor a las plagas y tengan mejor capacidad de adaptación a climas, altitudes y tipos de suelo que las semillas nativas de nuestro estado que cuentan con cuando menos cinco mil años de evolución”, dijo Pedro Torres, presidente del Frente Democrático Campesino (FDC).

“Los transgénicos y la monopolización de la industria alimentaria por empresas como Monsanto, Maseca y Bimbo son atentados gravísimos a lo que queda de nuestras libertades, empezando con la más fundamental: el derecho a una alimentación sana. El hecho de que los gobiernos sean cómplices de las grandes empresas refleja una verdad muy triste de la existencia actual: ellos no actúan para cuidar nuestros intereses como seres humanos, sino que están al mando de quien paga más. Pareciera que lo único que nos queda como ciudadanos es votar conscientemente cada día desde nuestro humilde bolsillo al comprar nuestros alimentos, cada peso que gastamos fortalece a quien lo reciba así que apoyemos a quienes producen alimentos sanos. La guía de Greenpeace es una herramienta útil para ayudarnos a elegir alimentos más sanos y para educarnos sobre el trasfondo de lo que nos quieren imponer las empresas a través de sus achichincles” abundó David Lauer, representante de la Consultoría Técnica Comunitaria (Contec).

Como ejemplo de que es posible transitar a una forma de consumo más responsable y sustentable que fortalezca las economías locales, Greenpeace ofrece en esta Guía a los consumidores información de cómo y dónde encontrar alimentos libres de transgénicos y provenientes de una agricultura ecológica.

Quienes estén interesados en consultar el contenido de la Guía podrán acudir por ella en las siguientes fechas en la ciudad de Chihuahua:
  • Domingo 17 de abril de 12:00 a 14:00 en la entrada de Walmart Los Nogales
  • Martes 19 de abril de las 12:00 a 14:00 en la entrada de Soriana y Smart, Saucito
  • Miércoles 20 de abril de las 12:00 a las 14:00 en Smart y Walmart, Fuentes Mares

¿Transgénicos? ¡ni en nuestra mesa ni en nuestro campo!

En Culiacán, la capital del estado conocido como el granero de México por su importante producción de granos para alimentación, Greenpeace presentó su Guía de transgénicos y consumo responsable para alertar a los consumidores sinaloenses sobre la presencia de este tipo de organismos genéticamente modificados en diversos productos industrializados y para invitarlos a exigir que no haya transgénicos ni en su mesa, ni en su campo. 

“El estado de Sinaloa es crucial para que los mexicanos podamos conservar la producción de maíz blanco, y por ende nuestra tortilla, libre de transgénicos. La introducción de cultivos transgénicos en el granero de México es sumamente grave debido a la inminente contaminación de la red alimenticia. Por flujo génico, por viento, insectos y el intercambio de semillas los cultivos para alimentación humana pueden ser contaminados”, acusó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos.

"De no marcar un claro rechazo a los transgénicos en nuestra alimentación y permitir que se abra la posibilidad de que se siembre y se comercialice libremente en nuestro territorio, nuestra salud, nuestro medio ambiente y nuestra economía estarán amenazados. Particularmente en Sinaloa vamos a perder el mercado de nuestro maíz convencional ya que la presencia de maíz transgénico en el estado implicará que los productores tendrán que demostrar que su maíz no ha sido contaminado. Dicho riesgo de contaminación puede dañar seriamente el prestigio que tiene nuestro estado como principal productor de maíz blanco. Es posible incrementar la producción de maíz con variedades convencionales y nativas mejoradas a través del cruce natural, en lugar de la inserción de un gen de otra especie como el maíz transgénico que las empresas Monsanto, Syngenta y Pioneer pretenden introducir en Sinaloa”, dijo Alonso Campos, presidente del Movimiento Agrícola Sinaloense (M.A.S.).

Por su parte, Bernardo Castro Medina, presidente de la organización Ecoagro un paso más, dijo que es urgente una nueva visión de cómo producir pero también de cómo consumir. "En Ecoagro nos dimos cuenta que podemos obtener utilidades por nuestras producciones y al mismo tiempo vimos posible darles a los consumidores productos limpios de contaminantes agroquímicos, y es urgente también mantenerlos libres de transgénicos. Al optar por alimentos locales y naturales estamos apoyando la soberanía alimentaria del país”.

“No necesitamos transgénicos ni en el campo ni en nuestra mesa. Nuestro país tiene el potencial para impulsar y fortalecer nuestra soberanía alimentaria con apoyo de las regiones agrícolas de todo el país e incrementar la producción del grano sin la implementación de transgénicos”, recalcaron las organizaciones.

Para poder transitar a una forma de consumo más responsable y sustentable que fortalezca las economías locales Greenpeace ofrece esta Guía a los consumidores, para que sepan lo que están comiendo y cómo y dónde encontrar alimentos libres de transgénicos y provenientes de una agricultura ecológica.

Ante la falta de información por parte de la industria alimentaria sobre transgénicos en sus productos, Greenpeace le da a los consumidores esta
información:
  • De una lista de 320 productos de consumo común entre los mexicanos, 186 (pertenecientes a marcas como Coca-cola, Pepsico, Bimbo y Nestlé, entre otras) no garantizan estar libres de transgénicos
  • De las 320 marcas revisadas, 186 están en la lista de productos transgénicos porque contienen o pueden contener al menos un ingrediente o aditivo producido a partir de cultivos transgénicos, no han respondido a Greenpeace o porque no brindan garantías de que sus productos no contengan ingredientes transgénicos o sus derivados
  • Marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional y Santa Clara, entre otras, certificaron que 134 productos son libres de transgénicos y conforman la lista verde de la Guía.

Y tú... ¿sabes lo que compras?... ¿sabes lo que comes?

En las principales cadenas de supermercados, paraíso de los productos industrializados, enlatados e importados, este fin de semana Greenpeace regaló a los consumidores su Guía de transgénicos y consumo responsable. 

“Para que antes de adquirir un producto se informe si contiene o no transgénicos y pueda usar esta información en favor de su salud y del medio ambiente”, decían los voluntarios de esta organización ambientalista quienes vestidos con una playera con la leyenda “Y tú...¿sabes lo que comes? se apostaron en los accesos de distintas tiendas departamentales invitando a la población a hacer compras conscientes, socialmente justas y amigables con el medio ambiente.

Cerca de 3 mil ejemplares de la Guía de transgénicos y consumo responsable fueron repartidos en sucursales de Wal-Mart, Chedraui, Comercial Mexicana y Soriana.

“Estamos aquí para invitar a la gente a que regrese al mercado de su colonia, a los tianguis, ahí donde se venden productos locales, sembrados y cosechados en nuestro país, por agricultores mexicanos; ahí donde encuentra productos frescos y no congelados y donde los productos no son industrializados ni contienen transgénicos", señaló Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.

Boletín Informativo / Abril 2011


Y tú... ¿sabes lo que comes? - En nuestro boletín de Abril conoce más acerca de los transgénicos y entérate de cómo puedes comer más sano y de una manera responsable.

Y en Jalisco... ¿saben lo que comen?

Greenpeace presentó en Guadalajara, Jalisco la Guía de transgénicos y consumo responsable en la que de una lista de 320 productos de consumo común entre los mexicanos, 186 (pertenecientes a marcas como Coca-cola, Pepsico, Bimbo y Nestlé, entre otras) no garantizan estar libres de transgénicos.

La Guía, que es gratuita y está disponible para consultar y descargar en la página www.ytusabesloquecomes.org, es una herramienta para que la población sepa lo que está comiendo y cómo y dónde encontrar alimentos libres de transgénicos y provenientes de una agricultura ecológica.

Ante la falta de información por parte de la industria alimentaria sobre transgénicos en sus productos, Greenpeace México ofrece esta Guía a los consumidores, para que ejerzan su derecho a elegir, a proteger su salud y la de su familia, y a rechazar este tipo de organismos a través de la alimentación. Cabe señalar que la presentación de la Guía se da en el contexto de la aprobación de la primer siembra piloto, fase previa a la comercialización de maíz transgénico en México.

De las 320 marcas revisadas por la organización ambientalista, 186 están en la lista de productos transgénicos porque contienen o pueden contener al menos un ingrediente o aditivo producido a partir de cultivos transgénicos, no han respondido a Greenpeace o porque no brindan garantías de que sus productos no contengan ingredientes transgénicos o sus derivados.

Marcas como Pascual Boing, Ferrero, Pan Fiiller, Verde Valle, La Huerta, Coral Internacional, Cervecería Minerva y Santa Clara, entre otras, certificaron que 134 productos son libres de transgénicos y conforman la lista verde de la guía. La producción de alimentos provenientes de una agricultura ecológica campesina va en aumento y frente a la falta de canales de comercialización los productores han encontrado una alternativa para ofertar sus productos en espacios de distribución local y sin intermediaros.

La Guía cuenta con un directorio de 128 sitios donde se brindan productos libres de transgénicos, de producción local y ecológica; y en donde el consumidor tiene la posibilidad de optar por una alimentación basada en prácticas amigables con el medio ambiente y que además no afectan al campo mexicano ni su salud.

“Es importante que los consumidores en las ciudades apoyen este tipo de mercados porque promueven relaciones justas de comercialización de alimentos y al optar por la producción local también ayudan a conservar la biodiversidad en nuestro campo”, señaló Víctor Flores del Colectivo Ecologista Jalisco.

“Los consumidores tenemos alternativas, debemos aprovecharlas y hacer que crezcan. Existen ejemplos como la Red mexicana de tianguis, un proyecto que nació con 5 ó 6 iniciativas de mercados y ahora cuenta con 25 proyectos a nivel nacional donde la gente tiene oportunidad de estar en contacto con los productores de los alimentos y conformar una comunidad campo-ciudad y que dan trabajo a más de 800 familias en el país. En Guadalajara está el tianguis del Circulo de producción con 13 familias que es parte de esta red”, abundó Flores.

“Mientras apoyamos este tipo de producción también debemos decir un rotundo NO a los transgénicos, no los queremos ni en nuestra mesa ni en nuestro campo. A través de los cultivos de maíz transgénico, que irresponsablemente promueven las autoridades, el gobierno mexicano se empeña en imponernos una política agroalimentaria cada vez más lejana de una producción ecológica de alimentos saludables, social y ambientalmente justa y sustentable. En vista de que el gobierno no quiere hacer su trabajo nos toca a los consumidores votar tres veces al día por alimentos sanos ejerciendo nuestro derecho a decidir”, señaló Aleira Lara, coordinadora de la campaña de Agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace.

“Los secretarios de medio ambiente y de agricultura no se imaginan el mal que harán a México si permiten la extensión de maíz transgénico, ya sea experimental o comercialmente. Los estados del norte en donde se ha permitido la siembra experimental de maíz transgénico cuentan con una gran cantidad de razas y diversidad de maíces. Estos servidores públicos sentarán un pésimo precedente a escala global por permitir la contaminación de la cuna del maíz”, declaró el Dr. Fidel Márquez, investigador del Centro Regional Universitario de Occidente.

“El maíz es una de las partes fundamentales del tejido económico, social y cultural de México. Esta importancia social esta estrechamente relacionada con sus particularidades de color, sabor y usos. Urge que las autoridades implementen políticas públicas de protección y promoción de esta diversidad frente al peligro de la contaminación genética” argumento el Dr. Joaquin Morales Valderrama, investigador del Centro Regional Universitario de Occidente.

Además, nadie garantiza que el consumo de alimentos transgénicos sea seguro a mediano y largo plazo para la salud de los consumidores. Por el contrario, diversos estudios de laboratorio muestran que el consumo de transgénicos presenta serios riesgos para la salud. Por ejemplo, la alteración o inestabilidad de los genes puede llevar a la producción de nuevas toxinas; la nueva proteína producida por el gen externo puede provocar alergias ; y nuevos estudios sugieren que el consumo de transgénicos puede alterar la fertilidad de los consumidores.

“Hasta ahora los ciudadanos no podíamos saber qué es lo que estamos comiendo y decidir si queremos seguir haciéndolo o cambiar a un modelo de alimentación más saludable y sustentable. Ahora ya tenemos esa información y es nuestra decisión utilizarla o no a nuestro favor”, concluyó Lara.

Científicos en defensa del maíz mexicano

Ante la reciente autorización de maíz transgénico en fase piloto –previa a la liberación comercial- en el estado de Tamaulipas, Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) externaron su preocupación respecto al riesgo que corren las poblaciones de maíz nativo y la soberanía alimentaria del país.

En este sentido, la M. en C. Carolina Ureta señaló que actualmente alrededor de 16 razas nativas se encuentran distribuidas en el norte y 4 más encontrarán condiciones favorables en esta área del país bajo escenarios de cambio climático. Por lo que el norte del país será fundamental para la conservación de cerca de la mitad de las razas de maíz mexicano a corto y largo plazo. A su vez, la distribución potencial del conjunto de variedades nativas abarca todo el país.

Ilustrando lo anterior, Ureta presentó un mapa de Tamaulipas que muestra que en este estado se alberga más del 12 por ciento de las variedades nativas de maíz, algunas de ellas, fundamentales para garantizar el abasto de maíz en años donde fenómenos como las heladas, acaban con los híbridos.

Los investigadores presentaron datos recabados por un amplio grupo de expertos en coordinación con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), que demuestran la amplia distribución de variedades nativas de maíz en el norte del país y explicaron los peligros que éstas enfrentarán ante la introducción de maíz transgénico.

Asimismo señalan que:


  • Estudios recientes demuestran que el maíz nativo existente en el norte del país será, junto con la diversidad del maíz nativo del resto del país, fundamental para afrontar las condiciones agrícolas extremas (sequía, altitud, entre otras) que se acrecentarán con el cambio climático.
  • La evidencia científica disponible sugiere que la coexistencia sin flujo génico es imposible, pues no se podrá evitar el cruzamiento entre variedades nativas y maíz transgénico, si éste es sembrado a campo abierto.
  • En México existen alternativas tecnológicas no transgénicas para enfrentar la escasez de maíz y la pérdida de cosechas por fenómenos ambientales; en contraposición, los transgénicos actuales no son ni más resistentes ni más rendidores y sí ponen en riesgo nuestra soberanía alimentaria.

Los investigadores externaron su preocupación por la manera en la que se otorgó el permiso piloto ya que no han tenido acceso a los dictámenes de las Secretarías competentes, “el acceso a la información en temas tan importantes para México, que pueden afectar el abasto de semilla y la autosuficiencia alimentaria, que se está dejando en manos de compañías semilleras transnacionales, deberían ser públicos”.

Además, destacaron su preocupación respecto a los potenciales daños a la salud que el consumo de maíz transgénico puede tener en la población mexicana ya que, señalaron, estudios recientes publicados por grupos de investigación franceses y estadounidenses demuestran daño fisiológico en ratas alimentadas con diferentes líneas de maíz transgénico.

Agricultores dicen NO a las siembras de maíz transgénico

Este jueves representantes de las Asociaciones Agrícolas del Norte de México pidieron la rápida liberación de más permisos para siembra piloto de maíz transgénico en nuestro territorio, en respuesta, los agricultores indígenas y los pequeños y medianos productores de maíz que integran la campaña Sin maíz no hay país señalaron en un comunicado de prensa lo siguiente:

Este jueves representantes de las Asociaciones Agrícolas del Norte de México pidieron la rápida liberación de más permisos para siembra piloto de maíz transgénico en nuestro territorio, en respuesta, los agricultores indígenas y los pequeños y medianos productores de maíz que integran la campaña Sin maíz no hay país señalaron en un comunicado de prensa lo siguiente:

Quienes decimos NO al maíz transgénico somos más de 3 millones de productores que sembramos maíz, lo que suma alrededor de 12.5 millones de personas que dependemos de su producción, esto es 55 por ciento de la población total agropecuaria y 12 por ciento de la población nacional total. La superficie sembrada equivale a poco más de la mitad de la superficie cultivada del país. Del total cultivado, sólo el 14 por ciento se realiza bajo riego, en las áreas de mejores tierras, utilizando insumos industriales y con un destino comercial. El resto, 86 por ciento, corresponde a áreas de temporal, fundamentalmente a cargo de pequeños y medianos agricultores campesinos, que cultivan tanto para el autoconsumo, como para los mercados a nivel local, regional y nacional.

En tanto, quienes demandan hoy la siembra de maíz transgéncio en fase piloto y comercial son un puñado de terratenientes, quienes han acaparado en las últimas décadas las tierras campesinas y los recursos públicos: subsidios, créditos e inversión pública. Poco les ha importado que se encarezcan los alimentos, ellos han priorizado sus ganancias, como en 2007 cuando en plena crisis alimentaria y alza del precio de la tortilla mandaron al exterior el maíz que producen con ayuda de nuestros impuestos.

Es falso que el maíz transgénico pueda resolver la demanda nacional industrial de maíz amarillo o paliar la escasez o altos precios del maíz blanco, causados por la pérdida casi total de las siembras de maíz de Sinaloa. El maíz transgénico en el largo plazo no garantiza mayores rendimientos ni abate costos, ni reduce el uso de agrotóxicos. La competitividad del maíz norteamericano no se debe al uso de semillas transgénicas sino a los altos subsidios que el gobierno norteamericano brinda a sus agricultores.

El gobierno federal y estos rentistas, terratenientes del norte que viven del subsidio público y de las dádivas de las corporaciones como Monsanto, deben por una vez asumirse plenamente como mexicanos, este es un momento de definición: o protegemos a México como centro de origen y de diversificación continúa del maíz en todo su territorio o le entregamos en charola de plata nuestra riqueza genética a las transnacionales.

La Comisión Nacional de Biodiversidad, (CONABIO) dio a conocer el viernes pasado un relevante estudio que claramente dice “Liberar maíz genéticamente modificado a nivel piloto o comercial creará riesgos a la diversidad genética del maíz que de manera inmediata tendrán costos institucionales de respuesta y gestión”.

Es evidente que ni el Secretario de Agricultura y menos el de Medio Ambiente han considerado estas opiniones. Por el contrario, desprecian y minimizan las opiniones de los científicos independientes y de aquellos que aún trabajan en el gobierno bajo el espíritu de servir a la Nación.

La CONABIO lo dijo: “Liberar maíz GM en el centro de origen y de diversidad genética de esta especie, y dónde aún habitan sus parientes silvestres, en particular los teocintles, equivale a tomar riesgos muy elevados para los recursos genéticos de los maíces de México.”

Los beneficios serán únicamente para las empresas y para los grandes productores rentistas del norte que se han prestado a seguirles el juego. Una vez más lo señalamos, son los pequeños y medianos productores de maíz –y a más largo plazo toda la población del país-, los que nos veremos más afectados por una decisión que no toma en cuenta a la mayoría de los mexicanos.

El interés de unos cuantos productores terratenientes, tecnificados del norte del país, NO justifica poner en riesgo la producción de maíz de la mayoría de los productores de maíz de México, de la que depende la alimentación de todo México.

Los grandes productores rentistas del norte no pueden demandar lo que es ilegal. Su libertad de elegir no puede pasar por encima de la propia Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, ni del bienestar de la mayoría y del patrimonio de la actual generación de los mexicanos y de las futuras generaciones.

Demandamos el restablecimiento inmediato de la moratoria a la siembra de maíz transgénico en México, en cualquiera de sus modalidades y la revocación inmediata del permiso ilegal concedido a Monsanto en Tamaulipas.